Autocuidado. ¿Cómo cuidarte sin descuidarte?
Como ya lo hemos mencionado, ser cuidador es un acto de amor. Es estar ahí día tras día, con paciencia, dedicación y entrega. Pero en ese camino, muchas veces se nos olvida algo esencial, nos olvidamos de nosotros mismos.
Nos levantamos pensando en las necesidades del otro. Organizamos el día en torno a medicamentos, citas médicas, comidas, síntomas, ánimos... y poco a poco, sin darnos cuenta, dejamos de lado nuestro descanso, nuestra salud, nuestros espacios, nuestros gustos.
Y lo más fuerte es que creemos que eso está bien, porque "el otro nos necesita".
Pero… ¿Quién cuida al que cuida?
El autocuidado no es un lujo, ni es egoísmo. Es una necesidad. Porque un cuidador agotado, triste o enfermo, no puede dar lo mejor de sí. En cambio, un cuidador que se escucha, que se da tiempo, que pide ayuda, que se respeta… es un cuidador más fuerte, más sano y más amoroso. ¡No te olvides de ti!
Tómate un respiro. Pide ayuda. Duerme. Sal a caminar. Haz algo que disfrutes, aunque sea solo un ratito. Tu bienestar también importa. Tu salud también cuenta.
¿Cómo puedes cuidarte?
Autocuidado físico
• Descansa lo suficiente. Dormir bien es clave para tener energía y paciencia.
• Aliméntate sanamente. No saltes comidas y mantente hidratado.
• Haz ejercicio suave. Caminar, estirarte o moverte un poco mejora tu estado de ánimo y circulación.
• Ve al médico. No descuides tus propios chequeos de salud.
Autocuidado emocional y mental
• Reconoce lo que sientes. Acepta tus emociones, incluso las difíciles.
• Habla de lo que te pasa. No te guardes todo. Compartir con alguien de confianza o un terapeuta alivia mucho, incluso con otros cuidadores.
• Evita exigirte perfección. No tienes que hacerlo todo ni saberlo todo.
• Pon límites. Di “no” cuando sea necesario. Tú también tienes derecho a espacio y descanso.
• Mantén el contacto con tus amigos y seres queridos. No te aísles.
• Busca redes de apoyo. Hay grupos de cuidadores donde puedes compartir experiencias. Este blog esta creado para ello.
• Acepta ayuda. Delega tareas cuando puedas, incluso pequeñas cosas.
• Haz cosas que te hagan feliz. Lee, escucha música, canta o simplemente desconéctate un rato.
• Conéctate con algo que te dé paz. Puede ser la naturaleza, la fe, la meditación, el silencio.
• Reserva un tiempo solo para ti. Aunque sea 15 minutos al día.
Porque cuidarte es parte del acto de cuidar.
Y porque tú también mereces ser acompañado
Cuidar de alguien con amor comienza por cuidar de ti con compasión. No eres egoísta por pensar en ti, eres valiente por no olvidarte.
Cuidar de alguien con amor comienza por cuidar de ti con compasión. No eres egoísta por pensar en ti, eres valiente por no olvidarte.

Comentarios